Esta mañana nos han dado una incomprensible, triste e injusta noticia. Nos ha dejado nuestra compañera Rosario Perea.

Con una reciente estrenada jubilación, nos has dejado desconsolados. Todas tus alumnas y alumnos, compañeros de profesión y trabajo te extrañaremos mucho.

Nos unimos al dolor de la familia y pedimos al Señor Jesús que la acoja entre sus brazos de Padre y que llene de consuelo a su familia.